Colombina quería novedad en góndola cruzando dos marcas emblemáticas de su portafolio: Nucita y Ponky. El resultado fue un Ponky con relleno de chocolate blanco y avellana y cobertura de chocolate Nucita, pensado para atraer a los consumidores de ambas marcas con un solo producto.




El reto
Hacer convivir dos marcas fuertes en un mismo espacio
El empaque tenía que dejar claro, de un vistazo, que no era un Ponky más sino una innovación nacida del universo Nucita. El reto era hacer convivir dos marcas fuertes en un mismo espacio: que Nucita mandara sin que Ponky se perdiera.

Solución
Códigos reconocibles e integración de marca
El sistema de empaques pone por delante los códigos más reconocibles de Nucita —color, identidad, apetitosidad— e integra a Ponky como parte esencial de la propuesta, no como invitado. La imagen del producto lleva el peso de comunicar la novedad: cobertura de chocolate, relleno cremoso, una experiencia que se lee como Nucita de principio a fin. El sistema se adaptó a distintas presentaciones para el lanzamiento en varios canales.
Impacto
2 marcas emblemáticas, 1 innovación
Nucita y Ponky se unieron en una sola propuesta que capitaliza el reconocimiento de las dos.
Presencia multicanal
El producto llegó al canal tradicional, a supermercados y a otros formatos de comercialización.
Producto vigente en el portafolio
La referencia sigue en el portafolio de Colombina tiempo después de su lanzamiento.